Cuando recibes mercancía con una nota de remisión y la factura fiscal llega días después, la entrada al almacén no espera a la factura: se registra con la fecha de recepción de la nota de remisión, que es cuando la mercancía realmente entró.
La nota de remisión tiene dos campos de fecha y no significan lo mismo:
Si el proveedor te remisiona un día y la mercancía llega al siguiente, captura cada fecha en su campo. El inventario se mueve con la de recepción.
La factura fiscal se relaciona con la remisión y se ve en su pestaña Facturas, pero no vuelve a mover el inventario ni cambia la fecha de la entrada. El comprobante fiscal documenta la operación; el movimiento de almacén ya ocurrió cuando recibiste.
Para comprobarlo en un documento ya capturado, abre la nota de remisión y revisa dos pestañas:
Las fechas de una y otra pestaña pueden ser distintas, y así debe ser.
Es lo que hace que las existencias y el costo de lo vendido cuadren con la realidad del almacén. Si la entrada se registrara con la fecha de la factura, el inventario mostraría de menos durante los días que la mercancía ya estuvo físicamente en la bodega, y cualquier corte a esa fecha saldría mal.
Para el detalle de cómo se captura el documento, consulta Registrar una nota de remisión.